Una fórmula de felicidad: Querer lo que tienes
¿No te has descubierto en más de una ocasión pensando en algo que deseabas e imaginándote lo feliz que te sentirías si lo tuvieras: una pareja, una familia, un coche nuevo, la casa de tus sueños, un ascenso, un determinado trabajo, un viaje, que tu mujer fuese más comprensiva, que tu marido fuese más romántico…? La realidad es que hay muchas cosas que queremos en la vida y cuya consecución asociamos con la experiencia de la felicidad; y la verdad, con razón, porque tener lo que queremos es una fuente de felicidad. Sin embargo, se trata de la mitad de la ecuación, la otra mitad reza a la inversa: una fuente de felicidad es querer lo que tenemos.

Si te fijas en tu vida y en todo lo que hay en ella, ¿cuánto de todo lo que tienes lo escogerías de nuevo? ¿Tu pareja?, ¿tus hijos?, ¿tus padres y hermanos?, ¿tu trabajo?, ¿tu carrera profesional?, ¿tu empresa?, ¿tu casa?, ¿tus amigos?, ¿tus aficiones?, ¿tu estilo de vida?















