Vivir en el mundo de lo rápido y lo efímero
“Las cosas van tan rápido que no llego nunca a estar al día”. Esto me decía hace poco un amigo mío hablando de su trabajo en el sector de internet. Y lo decía en un tono entre queja y resignación, pero se podía vislumbrar una cierta sensación de agobio.

La verdad es que le entendí perfectamente porque el mundo en que vivimos ha cogido una velocidad de crucero que es cada vez más rápida. ¿El resultado? Pues esa sensación de cierto agobio o incluso de ansiedad que muchas personas están experimentando. No en vano los ansiolíticos son los fármacos más vendidos hoy en día.



















