La inteligencia del corazón
Tradicionalmente la inteligencia la hemos tenido muy identificada al intelecto y se calificaba de “inteligentes” a aquellos que tienen la capacidad de manejar conceptos abstractos, conectar ideas, sacar conclusiones y hacer razonamientos complejos. La mejor medida de esto que nos proporcionaron los científicos fue el coeficiente intelectual. Luego llegó Daniel Goleman que nos habló de inteligencia emocional y de lo importante que es para manejarnos en la vida, con los demás y con nosotros mismos. De hecho, según nos dice Goleman basándose en estudios científicos, la inteligencia emocional es un factor de mucho más peso que el coeficiente intelectual para que nos vaya bien en la vida, tanto personal como profesionalmente.

Pero en este post no quiero hablar de ninguna de estas dos inteligencias sino de otra que es parte de la cultura pero que no ha sido tan estudiada científicamente. Me refiero a la inteligencia del corazón.



















