Decisiones y destino

 

Son los momentos en que tomamos una decisión los que dan forma a nuestra vida. No sé si existe el destino o no, si en el momento en que venimos al mundo lo hacemos con un determinado plan que de una u otra manera se irá desplegando. A día de hoy, y por lo que he ido aprendiendo, tenemos suficiente conocimiento como para que no podamos descartarlo por completo. Eso sí, esto requiere de admitir que nuestra existencia trasciende el plano material y que nuestra vida ni empieza con el nacimiento ni termina con la muerte. Pero en este post quiero centrarme en otro tipo de destino, en aquel que nosotros vamos creando con nuestras decisiones.

 

48540488 - migratory seagulls at bangpu pier in samut prakan district, thailand.

 

Si miro lo que es mi vida hoy, veo que es producto de las decisiones que he ido tomando a lo largo del camino, y no de tantas. Todos los días tomamos decisiones, desde qué ropa nos vamos a poner por la mañana hasta cómo vamos a distribuir en el día las cosas que tenemos que hacer; vivir y decidir son casi sinónimos. Pero las decisiones a que me refiero son esas otras que de vez en cuando tomamos y que marcan los puntos de cruce del camino en los que podemos tomar una dirección u otra: hacer unos determinados estudios profesionales, meternos en una relación de pareja con una persona -o dejar una relación-, cambiar de trabajo, tener hijos, explorar otros ámbitos de la vida diferentes a los que conocemos… todas éstas son decisiones que varían el rumbo que llevábamos previo a ellas y que tienen el potencial de cambiar nuestro destino, las realidades de nuestra vida en el futuro.

Tomar decisiones es algo consustancial con nuestra vida, es el libre albedrío del que hablan algunas tradiciones espirituales, y además es una responsabilidad que no podemos -que no debemos- delegar en otros. Aunque la vida ocurre en el presente, el futuro está ahí, en el horizonte, como invitándonos a acercarnos y haciéndonos una pregunta: ¿cómo quieres que sea tu vida cuando llegues aquí?

Cuando somos pequeños, los mayores nos preguntan ¿qué quieres ser de mayor? Pero cuando somos mayores ya nadie nos hace esa pregunta, ni tan siquiera nos la solemos hacer a nosotros mismos: ¿qué quiero ser en el futuro? ¿cómo quiero que sea mi vida en el futuro? Parece como que la ilusión por el futuro sea parte de la juventud y no de la edad adulta. Pero el futuro sigue ahí cuestionándonos: ¿qué quieres ser de mayor?

Y esta pregunta nos lleva directamente a las decisiones. Si tienes ganas de un futuro determinado, has de emprender el camino que te lleve a él. El futuro -al menos el futuro deseado- no llega por casualidad, es fruto de nuestras decisiones y de nuestras acciones. Es sorprendente lo lejos que podemos llegar, las realidades que podemos materializar en nuestra vida, si  hacemos el camino que nos lleva a ellas. Y ese camino está marcado por los momentos en que tomamos una decisión.

¿Quieres que tu futuro se de una manera determinada? ¿Estás ya en camino? Si no lo estás, toma hoy una decisión que te lleve a él.

 

Que tengas un gran día.

 

Si este post te ha gustado y te ha resultado útil, por favor, compártelo con tus amigos y con aquellas personas a quienes creas también les puede servir.





  • Grace Priebel

    Hola!! quería felicitarte por tus publicaciones, que descubrí a través de las perlas de sabiduría!!! hace poco tiempo decidí hacer un cambio en mi proyecto personal, y todos esos consejos han sido fortalecedores de mi planificación, siempre he podido ser motivadora para mucha gente que estimo y me rodea, y al leer tus escritos, muchas veces encuentro las ideas que comparto, también me han servido para los momentos donde mi propio empuje no es tan efectivo… por todo esto, me parece importante, para mi, darte las gracias! porque realmente son motivadores y promueven el movimiento, salirte de la inercia bloqueadora, hacia la búsqueda de una acción, de un resultado!!. todos los días son grandes y diferentes días!!!!

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Muchas gracias Grace. Me alegro mucho de que las ideas y consejos del programa Perlas de Sabiduría te hayan sido de utilidad, la verdad es que lo hicimos con mucha ilusión y con la intención de aportar un granito de arena al problema que tantas personas están experimentando de falta de trabajo.

      Te agradezco de verdad tu cariñoso mensaje y te animo a que continúes en movimiento porque es a través de él que las oportunidades se nos presentan y que la vida nos pone por delante todo lo bueno que tiene.

      Un fuerte abrazo.

      JM