¿Quieres tener éxito?
Estamos tan acostumbrados a poner la felicidad en el futuro –cuando consiga ese puesto en mi carrera seré feliz, cuando tenga pareja seré feliz, cuando mis hijos sean mayores y no tenga tanto trabajo seré feliz – que muchas veces vivimos nuestra vida como ese conejo que va detrás de una zanahoria que nunca llega a alcanzar.

La cultura nos dice: “esfuérzate por alcanzar algo y cuando lo consigas serás feliz”. Sin embargo, la realidad, y los estudios científicos, nos muestran un verdad distinta: “esfuérzate por ser feliz y conseguirás lo que deseas”. Es curioso cómo en ocasiones la razón y la evidencia van en caminos diametralmente opuestos.
Nuestra lógica, nuestra razón, se construyen sobre los pilares de las “verdades” que absorbemos de la cultura en la que hemos nacido y vivimos. Lo que pasa es que esas verdades no siempre son verdades. Y si no que se lo digan a Galileo Galilei cuando fue condenado por la Inquisición a arresto domiciliario de por vida por afirmar que la idea dominante de la época: que el Sol giraba alrededor de la Tierra, era justo al revés.
Múltiples estudios demuestran cómo las personas felices tienen más éxito y les va mejor en el logro de los objetivos que se proponen. La felicidad es un estado emocional que hace que todas nuestras capacidades intelectuales se desplieguen con mayor potencia, que seamos más creativos y que atraigamos la ayuda y la cooperación de otras personas. La cultura del esfuerzo está bien porque cualquier objetivo que merezca la pena requiere de trabajo, no va a venir a nosotros por ciencia infusa, pero ha de ser acompañada por la cultura de la felicidad.
Mirándolo bien, ya no es sólo que los estudios nos digan que si nos sentimos felices tenemos más capacidad para lograr lo que nos proponemos, es que además disfrutamos del viaje que supone cualquier logro. Ciertamente, hay sueños que tenemos que se llegarán a materializar y otros que no, la vida es así, por eso poner nuestra felicidad en manos de la materialización de un deseo o de un sueño es un mal negocio porque siendo feliz mientras trabajas en ello, si no lo consigues, al menos no te habrá costado eso que todos deseamos en la vida: ser felices.
Así que si tienes algo que deseas en tu vida, no pospongas tu felicidad a su consecución, más bien al contrario, esfuérzate por ser feliz cada día porque esa felicidad te llevará hacia ello, y además disfrutarás del viaje.
Que tengas un gran día.
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Comentarios
Lola
Grazie mille!!
Juan Manuel Martín Menéndez
A tí Lola.
Un fuerte abrazo.
JM