La magia y el duende

 

La palabra magia incita muchas cosas en nuestra imaginación. La primera, los magos que hacen esas cosas increíbles y que a veces nos dejan atónitos. ¿Cómo lo ha hecho? Es la pregunta que se nos queda después de ver lo que parece imposible. Pero la palabra magia también incita otros significados.

 

vivir con magia y el duende

 

Una puesta de sol que con su extrema belleza nos llega hasta lo más profundo de nuestro ser. Un momento de esos que decimos tienen duende en el que mirando a los ojos de la persona amada has conectado con la inmensidad de la vida. O ese momento en el que leyendo una novela o escuchando una música has viajado en el tiempo perdiendo toda conciencia de dónde te encuentras en ese momento.

Esta magia, a diferencia de la de los “magos” que es pura ilusión, es muy real y nos conecta con dimensiones de la vida que, aunque no sean materiales y no hayamos podido medir e investigar a través de la ciencia, están ahí, son muy reales y tenemos sed de ellas. Y es precisamente esta sed la que les da realidad. ¿Acaso tendríamos sed si no existiese el agua? ¿Tendrían los pájaros alas si no existiese el viento? El hecho de que haya dimensiones de la vida que no podemos ver ni tocar no quiere decir que no existan, sólo quiere decir que no son materiales.

La vida tiene múltiples dimensiones, al igual que las tenemos los seres humanos, y negarlas o no atender la necesidad que tenemos de todas ellas nos conduce a un estado de desnutrición, en este caso espiritual. Los seres humanos tenemos necesidad de magia y de duende en nuestra vida porque tenemos necesidad de conexión con las dimensiones más sutiles y profundas de ésta.

¿Y cómo podemos vivir con magia y con duende?

Pues viviendo en las múltiples dimensiones de la vida la cotidianidad de nuestro día a día. No hace falta hacer grandes viajes o cosas excepcionales, simplemente se trata de ser conscientes de que la vida es mucho más que la superficie que podemos ver y tocar, y que esa dimensión siempre está ahí para ser vivida. Mira a los ojos de otra persona y permítete conectar con su esencia. Observa a la vida desplegarse a tu alrededor como una danza perfecta. Déjate cautivar por la belleza de una puesta de sol, de un edificio bonito, o de una ropa que te gusta.

La vida es un misterio y es precisamente ese misterio la fuente de toda magia y de todo duende.

 

Que tengas un gran día.

 

 

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  • Joaquin

    Gracias por la magia de tus palabras.

  • Cristina

    Hola, me ha gustado mucho el tema de este post. La magia y el duende en la vida es como el sliño en las comidas, para mi esencial. A veces, con tantas prisas, tareas por hacer y quizas la rutina, no nos damos cuenta de esta dimension tan especial. Por apuntar y compartir una vivencia, viaje alguno veranos a la zona del bosque de Irati en Navarra y en una de las caminatas me quede atras y me vi rodeada de hallas inmensas, tuve una sensacion verdaderamente magica, notaba la presencia de estos arboles que me encantan y me senti casi fuera del tiempo… Bueno, ademas me parece tambien importantisima la dimension espiritual. Muchas gracias y un saludo.

  • Noelia

    Cuanta magia en tus palabras.