Viaje a tu destino

 

¿Existe el destino? ¿Está nuestra vida predefinida de antemano? ¿Hay determinados acontecimientos en nuestra vida que son inevitables? Éstas son preguntas que me he hecho en ocasiones y que sé han pasado por la cabeza de muchas personas. Ya de por sí el tema es lo suficientemente sugerente e intrigante como para que nuestra imaginación se dispare y nuestra razón acuda a ponerle freno. Y esta lucha entre imaginación y razón nos lleva a un punto de equilibrio, que es en el que normalmente se encuentra la sabiduría.

 

Viaje a tu destino

 

Si dejo volar mi imaginación, el destino se me presenta como una especie de plan de vida que ya está ahí, una carretera por la que viajo y cuyas curvas ya están definidas de antemano. Pero ahora llega la razón y me dice: “esto es imposible, la vida no está predefinida de antemano, el futuro no está fijado porque no existe, sólo existe el pasado, que ya ha sido y queda en el recuerdo, y el presente, que está siendo; el futuro se irá haciendo en el caminar.

Y la verdad, creo que mi intelecto tiene razón, quizá por eso se le llama “razón”, pero la mera posibilidad de que mi imaginación esté en lo cierto me intriga y estimula porque abre toda una dimensión de la vida, una profundidad, que me llena de magia y de duende, y esto me gusta, me gusta mucho porque el intelecto se me queda demasiado seco, demasiado árido, falto de emoción.

Pero más allá de lo estimulante que pueda ser esa magia y ese duende, la cuestión del destino no está en oposición a la razón porque hay mucho conocimiento adquirido por la humanidad que apoya su existencia. Unos le llaman la voluntad de Dios, otros karma, otros tao y otros, los más recientes, el fluir de la consciencia universal.

A estas alturas de mi vida, creo que el destino existe, que nuestra vida no está predefinida de antemano, pero sí que hay fuerzas internas y externas que nos impulsan en una dirección. Nuestras motivaciones más profundas son parte de nuestro destino porque influyen en las decisiones que tomamos, y éstas en el devenir que va tomando nuestra vida. ¿De dónde proceden estas motivaciones? Algunas, claramente, del condicionamiento social y de los deseos que vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida, pero ¿y otras? ¿Podría ser que procedan de las profundidades de nuestro ser que quiere ser y vivir determinadas cosas? En este último caso estaríamos hablando de destino, del destino del ser. Igual que una castaña está destinada a ser un castaño y no un peral, yo creo que cada uno de nosotros tiene un destino del ser que podemos atisbar en nuestras motivaciones profundas, aquellas que han estado con nosotros desde siempre.

Pero también es verdad que hay acontecimientos externos que se producen, encuentros, coincidencias, sincronicidades, que no hemos provocado nosotros, y que también van guiando la forma que va tomando nuestra vida. ¿Son éstos acontecimientos totalmente fortuitos y aleatorios o forman de alguna manera parte de un “plan”?

No tengo respuesta a esta pregunta, aunque si tiro de mi experiencia y de la forma que ha ido tomando mi vida debido precisamente a esas coincidencias, sincronicidades y encuentros, estoy convencido de que había determinadas cosas que yo tenía que vivir y hacer y la Vida me ha ido llevando a ellas.

Quizá esta separación entre fuerzas interiores y fuerzas exteriores sea una mera convención y todo sea parte de lo mismo. No lo sé pero, de nuevo, mi imaginación se dispara y mi vida se llena de magia y de duende.

Que tengas un gran día.

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  • Jose Carlos

    Ya que se mencionan las creencias, personalmente creo (me gusta pensar) que existe un «camino-destino» que recorremos durante toda nuestra vida, ese camino cuenta con toda una buena gama de elementos: dificultades, curvas, cruces, bifurcaciones, subidas descensos, cambios de sentido…. y a la vez creo (creencia de fe) en que cada ser humano tiene, administra un Libre Albedrío.

    Este Libre Albedrío funcionaria como un kit de herramientas, las cuales cuidamos y usamos en unas ocasiones mejor que en otras y las consecuencias de su uso no sólo son cosechadas en un mejor o peor caminar sino que según nuestras acciones, obtenemos mayor o menor dosis de ese Libre Albedrío. A mayor L.A. mayor responsabilidad.

    Es muy interesante el tema y hay que reconocer que admite un gran desarrollo podemos relacionarlo con el Karma y tratar de dar explicaciones diferentes situaciones que pueda estar experimentando cualquier persona o ser vivo…

    Muchas gracias.

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      José Carlos,

      me gusta tu apreciación de que a mayor Libre Albedrío mayor responsabilidad. La libertad y la responsabilidad son dos caras de la misma moneda y no hay una sin la otra.

      Muchas gracias por tu comentario.

      JM

  • Jesús Millán

    Buenas tardes!!
    Este tema es apasionante y creo que, igual que nadie tiene «la respuesta», cada uno tiene su propia respuesta.

    Bajo mi punto de vista: el intelecto elabora razones que coherentes con las creencias imperantes en la sociedad en que nos hallamos inmersos. Y nuestra sociedad, en su conjunto, otorga más validez a todas aquellas ideas que están mucho más cerca de ser contrastadas científicamente.

    Por tanto, para todos aquellos que sentimos que toda la verdad que hay no es la única verdad que ha quedado «demostrada» científicamente, nos vemos con argumentos poco sólidos y aprobados por todos los demás.

    Algún tipo de inteligencia habrá (¿intuición?) que muchos tienen desarrollada para pensar que estamos aquí con un destino prefijado, el cuál vamos viviendo conforme tomamos decisiones. Guiadas o no por la razón. Guiadas o no por el corazón.

    Personalmente creo, que todos nos acercamos al aprendizaje que cada uno debemos superar en nuestra vida. Tanto cuando huimos, como cuando lo buscamos.

    Me encanta el debate, jeje. Gracias por la reflexión.

    Un saludo!!

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Es cierto que el intelecto elabora razones coherentes con las creencias imperantes en la sociedad en el momento en que estemos viviendo. Tu comentario me recuerda que Einstein fue vilipendiado por la comunidad científica de su tiempo cuando presentó su teoría de la relatividad. Los científicos de la época tenían las creencias procedentes de la física Newtoniana y dentro de ese paradigma, lo que decía Einstein no encajaba. Pero los seres humanos hay veces que somos un poco cortos de miras y pensamos esos que pensaban muchos científicos de aquella época: si no me lo puedo explicar no existe.

      Muchas gracias por tu comentario.

      JM

  • Italo Piccolo

    Muy buenas reflexiones es un tópico demasiado interesante.
    Creo que hay una ruta pre fijada y que siempre será la que recorramos nos guste o no, hasta que logremos elevar nuestro nivel de conciencia y seamos capaces de realmente establecer nuestra propia ruta. Ese es nuestro trabajo de vida.

    Saludos.

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Como bien dijo el experto en religiones comparadas Houston Smith: cuanto más grande la isla del conocimiento, más larga es la costa del misterio. La verdad es que la vida es un misterio del que sabemos ya muchas cosas, pero cuanto más se ensancha nuestro conocimiento, más lo hace también lo que desconocemos.

      Muchas gracias por tu comentario.

      JM