El tiempo libre [Serie Vivir con Pasión]

 

Si hay algo que caracteriza nuestra vida moderna es que cada vez tenemos menos tiempo libre. Por mucho que se esté escribiendo sobre la realidad del futuro en la que dispondremos de más tiempo libre debido a que la robótica y la inteligencia artificial nos van a liberar de muchas de nuestras tareas tanto profesionales como domésticas, la realidad es que en el presente el tiempo libre es un recurso escaso para muchas personas. Y esto, digámoslo con claridad, limita nuestra pasión por la vida porque la pasión está directamente conectada con vivir, hacer y experimentar aquello que más nos gusta; algo que solemos hacer en nuestro tiempo libre. El ocio es y ha de ser una parte esencial de nuestra vida, y hemos de considerarlo como importante, aunque no sea urgente.

 

 

Siempre me gustó la distinción que hace Stephen Covey en su libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva entre lo importante y lo urgente, y su impacto en nuestra capacidad de lograr objetivos y resultados. Nuestro día a día está lleno de asuntos urgentes que son como agujeros negros que nos atraen inexorablemente hacia ellos, y es difícil resistirse a esa fuerza gravitacional. Los asuntos urgentes se adueñan de nuestro tiempo y, casi sin darnos cuenta, nos dejan sin espacio para los asuntos importantes. Según nos dice Covey, la mayor diferencia que existe entre las personas de más éxito en cualquier ámbito y las de menos radica en que las primeras colocan en su agenda diaria las cosas importantes primero, y luego rellenan los huecos con las urgentes. Esta simple diferencia en la asignación del tiempo produce resultados radicalmente distintos.

Bien, pues digámoslo una vez más: el ocio y el tiempo libre son importantes, muy importantes para nuestra felicidad, para nuestra pasión por la vida, e incluso para nuestra salud. ¿Y qué puedo hacer si no dispongo de tiempo para el ocio? Pues la respuesta es sencilla: Sigue el consejo de Covey. Coloca en tu agenda diaria y semanal actividades de ocio. Sí, ya sé que quizá estés pensando: “pero si no tengo tiempo”. Aún así, abre en tu agenda tiempo de ocio. Al escribir esto resuenan en mi cabeza unas palabras que en muchas ocasiones le he escuchado decir a mi madre: hace más el que quiere que el que puede. Y creo que tiene toda la razón: cuando decidimos hacer algo, encontramos la manera.

El problema no suele estar en el ámbito de las posibilidades sino en el de la motivación. Para hacer algo necesitamos tener motivación, y cuanto mayores sean las dificultades, mayor ha de ser nuestra motivación. Es decir, que si no tienes tiempo para el ocio y para disfrutar de tiempo libre, en lugar de empezar por buscar la manera de sacarlo empieza por encontrar una fuerte motivación para ello. Para esto, te sugiero que hagas el experimento de, durante tres semanas, hacer el esfuerzo de abrir en tu agenda de actividad semanal tiempos de ocio que llenes con actividades que disfrutas. Aunque lo veas complicado, busca la manera; son sólo tres semanas. Ya verás que te vas a sentir de maravilla, y esa sensación se convertirá en tu motivación.

Para aquellos lectores que ya disfrutáis del ocio y del tiempo libre, os animo a seguir con ello y a etiquetar ese tiempo y esas actividades como importantes, al menos tanto como cualquier otra obligación o responsabilidad que tengáis en vuestra vida. Esto hará que siempre tengan espacio en vuestra agenda y, con ello, que sean un pilar más de vuestra pasión por la vida.

Que tengas un gran día.

 

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