Si la vida te da un limón, hazte una limonada

 

Hace ya muchos años que un día un libro me llamó la atención en una librería, se titulaba Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida, del autor Dale Carnegie. Supongo que andaba yo con alguna preocupación, así que después de echarle un vistazo decidí comprarlo y me lancé a su lectura. Como ocurre con la mayoría de los libros que leemos, con el paso del tiempo acabas olvidando lo leído pero el poso de ello siempre queda en ti. Sin embargo, en el caso de este libro hubo una frase que se me quedó grabada y que no he vuelto a olvidar: “Si la vida te da un limón, hazte una limonada”.

 

Si la vida te da limones, hazte una limonada

 

Con esa frase, Dale Carnegie mostraba la importancia que tiene nuestra actitud ante los contratiempos, las dificultades y los problemas. Ninguno de nosotros estamos libres de ellos pues forman una parte consustancial de la vida y del vivir, pero si bien esto es algo que todos compartimos, la actitud con la que los abordamos es distinta. Hay personas que siempre buscan la parte positiva de todo, incluidos los problemas y las dificultades, mientras que otras se quedan ancladas en el problema. Y entre estas dos actitudes hay un mundo de diferencia, al menos en lo que respecta al disfrute de la vida.

Pero no debemos culparnos a nosotros mismos si nuestra actitud no ha sido la de hacer limonada con las experiencias más amargas que nos ha tocado vivir. Nuestros hábitos actitudinales son precisamente eso, hábitos, y los hemos adquirido a lo largo de nuestra vida muy influenciados por nuestro entorno. Luego, a base de “practicarlos” los hemos ido haciendo cada vez más fuertes y se convierten en automatismos de nuestra forma de ser. Pero nunca un hábito es más fuerte que la voluntad y, lo mismo que podemos haber entrenado el hábito de quedarnos “tomados” por los problemas, podemos entrenar el hábito de hacer limonada con los limones que de tanto en tanto la vida nos trae. A diferencia de lo que dijo Pávlov, uno de los precursores de la psicología conductista y que se hizo famoso por sus experimentos condicionando el comportamiento de animales, no somos un cúmulo de reflejos condicionados; los seres humanos somos mucho más, tenemos autoconsciencia y voluntad libre, y esto es lo que nos hace poder ser dueños de nuestra vida y de nuestro destino.

A día de hoy no recuerdo más cosas del contenido del libro de Carnegie pero sé que lo que en él leí dejó en mí la convicción de que depende de mí lo que haga con las experiencias que la vida me vaya trayendo, y que siempre es posible encontrar algo positivo en todas ellas, incluidas las más difíciles y dolorosas.

Que tengas un gran día.

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  • Amparo

    Gracias por este post. A partir de ahora y en el momento que lo necesite, tomare limonadas. Por supuesto! Mientras tanto a ser feliz!,

  • Lucia

    … Y si le añades un poco de hierbabuena será una limonada estupenda¡¡¡¡¡

    No hay nada como aprender, poner intención…….

    Hasta pronto.

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Claro que sí. Siempre he pensado que no hay nada como los condimentos para ponerle la chispa a la comida (y a la vida).

      Un fuerte abrazo.

      JM

  • Ramón Diez Trueba

    no sé exactamente si he hecho limonadas o no. creo que alguna vez sí, pero me gustaria hacerlas siempre. Este post me ha gustado y espero que otrs me ayuden a hacerlo.
    Gracias

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Seguiremos hablando de limonadas en futuros posts. Realmente es una cuestión de enfoque y de qué decidimos mirar de la realidad. Realmente, la realidad es algo muy subjetivo a lo que damos forma nosotros en nuestra cabeza porque más allá de hechos objetivos, la realidad en que cada uno vivimos depende fundamentalmente de nuestra propia interpretación y enfoque.

      Muchas gracias por tu comentario.

      JM

  • Esther

    Como todo lo que nos regalas…para mí, medicina para el alma. gracias.

  • Carlos

    Y si ese limón es pequeño y verde, reunimos varios, los exprimimos y preparamos un delicioso pisco sour:

    – 2 medidas de Pisco de 40 grados de buena calidad.
    – 1 medida de jugo de limón.
    – Clara de un huevo.
    – 1 medida de azúcar.

    La coctelera se llena con hielo hasta 2/3 de su capacidad, luego se agregan los ingredientes señalados sobre el hielo y se cierra. Se sacude enérgicamente 10 segundos y se sirve inmediatamente en la copa

    Saludos 🙂

  • Marisa

    Me resulta curioso yo tambien lei el libro de Dale Carnegie hace muchos años y me quedo siempre resonando la frase del titulo del post, me siento muy identificada con tu sintesis.
    gracias por compartir

  • wedison

    Bonita reflexión.
    me pregunto si puedo tener algun tipo de ayuda de usted o de alguien mas, tengo muchas fraces bonitas y tambien escribo mucho hacerca de la vida, me gustaria escribir un libro pero creo que necesito ayuda.
    por favor si me puede ayudar en algo, dejeme saber como .
    muchas gracias.

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Muchas gracias Wedison por tu comentario.

      Si tienes ganas de compartir tu sabiduría, te animo a hacerlo. Ahora es más fácil que nunca. Ahora no es necesario que una editorial te publique, puedes hacerlo con el servicio Createspace de Amazon o cualquier otro de autopublicación, y poner tu libro en el mercado y al alcance de personas a las que pueda servir.

      Te sugiero que empieces a pensar en qué libro podrías escribir, qué tema te motiva más o te inspira más, o en qué quieres ayudar o inspirar a otras personas. Una vez que lo tengas decidido, ponte a escribir, deja que lo que hay en ti salga sin ponerle muchas trabas ni preocuparte mucho sobre si está bien estructurado o no. Sí que es bueno que antes de empezar pienses un poco en cómo te gustaría que fuese ese libro, especialmente cuál sería su índice de capítulos. Y con esto ponte a ello, dedícale cada día un tiempo predeterminado y sé constante, comprométete a dedicarle a tu libro ese tiempo cada día y hazlo.

      Una vez que tengas el primer boceto del libro, busca a un editor profesional que lo lea y te de sugerencias para trabajarlo más con el objetivo de producir un libro de alta calidad. Con ese material, busca una editorial (si es que quieres ir por la vía clásica) o un servicio de autopublicación tipo Amazon Createspace, y sigue el proceso que lleve ese manuscrito a convertirse en un libro real y al alcance de otras personas.

      Espero que estos comentarios te puedan servir.

      Un fuerte abrazo y adelante con tu deseo.

      JM

  • paqui

    Hola Juan Manuel, he estado encantada de leer tus comentarios y los de esas personas que tb sintieron interes en el Tema,
    Yo comentante que tengo 58 años y siempre tuve la filosofia de hacer limonadas.Pero me ha ganado la partida de personas a las q amaba.Y Veo que eso no puedo trabajar en la resilencia,Es tan doloroso que me crea depresiones.Desde hace unos diez años perdi 3 personas y no levanto cabeza,
    De joven perdi tb pero seria mas fuerte enocionalmente? pues parece q los años debilita?? que opinas
    No supero los duelos el dolor me invade tanto que veo q pasan los años y no lo vivo

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Hola Paqui,

      muchas gracias por la confianza. Al leer tu comentario me ha venido a la cabeza algo que en una ocasión escuche a una persona y que me impactó tanto que se quedó grabado en mí: «En la vida, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional». Hay mucha sabiduría en esta afirmación. Es verdad que en la vida el dolor es inevitable, como por ejemplo la pérdida de seres queridos. Ésta es una experiencia por la que antes o después todos vamos a pasar, y el proceso de duelo es muy similar en todos, llegando a la fase final que es la de la aceptación y paz interior. Si no superas los duelos es que te has quedado anclada en alguna de las primeras fases y es importante que realices todo el proceso. Seguramente algún buen terapeuta especialista en estos temas te pueda ayudar. También, si tienes creencias religiosas es algo que ayuda pues pones la muerte en un contexto más amplio. En este sentido, la doctora Elisabeth Kübler-Ross -quizá la persona que más ha investigado la muerte desde un punto de vista científico-, hace unas aportaciones en su libro «La muerte un amanecer» que quizá te puedan ayudar. Tienes una edad en la que todavía te queda mucho por vivir en esta vida que es una oportunidad única que no debemos perder. Piensa que esas personas queridas que se fueron se entristecerían mucho de verte no vivir, y se alegrarían mucho de ver que has decidido vivir y dejar atrás el dolor, lo que no significa dejar atrás su recuerdo y aprecio por el tiempo compartido.

      Espero que esto te pueda ser de ayuda.

      Un fuerte abrazo y adelante.

      JM