El verdadero éxito

En su afamado libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, Stephen Covey hace una reflexión que me parece de la mayor importancia: “hay veces que nos esforzamos por llegar a lo alto para darnos  cuenta cuando llegamos  que la escalera está apoyada en la pared equivocada”. Esta frase está llena de sabiduría porque refleja la realidad de muchas personas que persiguen el éxito pero que en el camino se pierden a sí mismas, dando con ello un golpe casi mortal a su satisfacción vital.

 

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El éxito es algo que todos los seres humanos deseamos, al igual que deseamos sentirnos felices; parece que esto lo traigamos programado en nuestro adn. El éxito tiene muchos nombres pero un único significado: lograr aquello que deseamos. Pero también tiene una característica única: implica hacer un camino. Y aquí es donde la reflexión de Covey adquiere toda su importancia porque ese camino no es otra cosa que tiempo de nuestra vida, el bien más valioso que tenemos.

Para mí el verdadero éxito no es sólo lograr sino lograr lo adecuado, y además disfrutar del viaje que implica el logro. ¿Qué es lo adecuado? Pues esta es una pregunta que cada uno hemos de responder mirando nuestro corazón y viendo qué es lo que en ese plano de nuestro ser realmente deseamos. Si no volvemos nuestra mirada hacia el interior, será la cultura y la gran maquinaria del marketing moderno quienes dicten qué perseguiremos y a qué dedicaremos nuestro precioso tiempo. Y entonces, corremos el riesgo de lograr lo que nos habíamos propuesto y darnos cuenta de que no es lo que realmente queremos ni lo que nos llena de verdad.

No quiero teorizar sobre esto porque la vida nos presenta mil y una circunstancias  a las que tenemos que dar respuesta y que nos pueden alejar del ideal. Sin embargo, sí que quiero abrir la reflexión sobre la importancia de volver la mirada hacia dentro si queremos encontrar verdadera satisfacción en nuestra vida. Al final, si lo miramos bien, lo único que tenemos es tiempo, y, como todo recurso, su posesión implica la responsabilidad en su uso.

Esta semana te quiero dejar esta reflexión y una pregunta: ¿qué desea tu corazón?

Que tengas un gran dia.

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  • Fabiola

    Mil gracias por tu reflexión, Juan Manuel.

    Disfrutar del viaje!! Esa es para mi la clave de la vida y el mejor argumento para respetar siempre la decisión de cada persona.
    Hacer realidad nuestros deseos es disfrutar del viaje. Por ello, no debemos juzgarnos ni juzgar.

    Que tengas una gran tarde! Un abrazo

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Gracias a ti Fabiola. Para mí también esa es una de las claves de la vida, a la que veo como un viaje, un tiempo por el que viajamos y en el que tenemos la oportunidad de disfrutar de todo lo que nos ofrece la vida que se puede disfrutar, que es mucho, desde el olor a tierra mojada cuando ha llovido hasta las experiencias más sutiles pasando por el amor, la amistad o la belleza. Luego, el viaje también incluye su parte de dificultades, retos e incluso sufrimiento, pero es que la vida tiene todo ello y tal y como dicen en la cultura china: yin y yan forman una unidad, así como el día y la noche. Yo creo que la sabiduría está en poder vivirlo todo para que el día que el viaje llegue a su fin podamos mirar hacia atrás y decir: he vivido.

      Un fuerte abrazo.

      Juan Manuel