El camino de la sabiduría para que nos vaya bien en la vida

 

Nunca antes ha tenido la humanidad tanto conocimiento como hemos acumulado en los últimos dos siglos. Hoy en día hay más personas que se dedican a la investigación que las que ha habido a lo largo de toda la historia de la humanidad. Esto nos ha convertido en una sociedad rebosante de conocimiento. Aún así, si echamos un vistazo a nuestro mundo nos encontramos con un panorama que por momentos parece desolador. Cada vez somos más inteligentes, lo que no tengo tan claro es que cada vez seamos más sabios.

 

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La sabiduría es aquel conocimiento que no procede de la ciencia y la investigación sino de la vida y del vivir. Es ese conocimiento que el ser humano ha ido acumulando a lo largo de su caminar por la historia de la vida en este planeta. Es ese conocimiento que proviene de la experiencia y que se transmite de unos a otros y de generación en generación. Éste es el conocimiento que más nos ayuda a que nos vaya bien en la vida.

¿Y cómo se adquiere este conocimiento? Pues todos lo tenemos porque todos tenemos experiencia acumulada. Lo que suele ocurrir es que en el mundo actual en el que vivimos, todo y todos vamos tan rápido que dedicar un poco de tiempo a la reflexión se ha convertido en algo poco habitual. Pero es a través de la reflexión que las experiencias que vivimos se convierten en sabiduría incorporada a nuestro ser. Si no hacemos esta reflexión sobre las diferentes experiencias que vivimos, éstas no nos entregarán su mensaje y perderemos una valiosísima sabiduría.

Pero como los seres humanos vivimos en sociedad, eso nos da la oportunidad de beneficiarnos de la sabiduría de otros. Aquí, de nuevo, en el rápido mundo actual también hemos perdido en cierta medida el tiempo dedicado a la conversación con otras personas. El trabajo, las obligaciones y todos los dispositivos digitales que tanto nos seducen han dejado poco espacio para la conversación con otras personas y para el intercambio de sabiduría que en éstas se produce.

No quiero cargar sobre el “lado oscuro” de nuestro mundo actual porque aún con sus dinámicas y problemas, es un mundo en el que el grado de bienestar que vivimos es incomparable con el que tenían apenas dos generaciones anteriores a la nuestra. Pero sí creo que es bueno que recuperemos alguna de las prácticas de vida que existían en épocas anteriores por su enorme valor para ayudarnos a que nos vaya bien en la vida y logremos la felicidad y el éxito que todos deseamos.

Otra de esas prácticas es la de los mentores. El mentor es aquella persona que, por su experiencia, tiene una sabiduría determinada en algún campo, y se la transmite a otra persona. Siempre que deseemos profundizar en nuestra sabiduría en algo, es muy importante que busquemos mentores que la tengan y nos la transmitan. Una conversación con un mentor puede darnos las claves para lograr algo que deseamos en el ámbito personal o profesional. El mentor tiene esa sabiduría y conoce por experiencia tanto las claves como las dinámicas del proceso.

En definitiva, el camino de la sabiduría está pavimentado con tres tipos de adoquines:

1. Los momentos de reflexión

2. El tiempo de conversación con otros

3. Los mentores

En la medida en la que activemos estas tres fuentes, nos dotaremos de sabiduría que os ayudará a que nos vaya bien en la vida y en el trabajo.

Que tengas un gran día.

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  • Cristina

    Me ha gustado mucho porque aclara ideas, y es verdad que vamos muy rapido por la vida, a veces sin saber muy bien el sentido de todo. Al menos, en mi caso, me vendria bien una buena reflexion, tambien poner mas atencion en las conversaciones porque voy pensando mas en mi misma que en lo que me esta diciendo la otra persona, con los gestos, etc. Y el mentor, importantisimo para mi. En mi caso, es clave el apoyo y punto de vista de mi familia.
    Muchas gracias.

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Muchas gracias por tu comentario Cristina. La atención en las conversaciones es muy importante porque prestar atención a alguien cuando te está hablando no sólo nos permite comprender y aprender sino también transmitir un mensaje de aprecio, de que te importa; y esto es fundamental para las buenas relaciones.

      Un fuerte abrazo.

      JM

  • Jesús Millán

    Hola Juan Manuel.

    Buen y valioso artículo. Muchas gracias!!
    Pienso que tanto los mentores como las conversaciones son muy importantes para adquirir ese conocimiento susceptible de ser vivido e integrarlo como sabiduría. Igual que la reflexión, que nos hace tomar consciencia mejor si cabe de esas ideas que pueden acercarnos a nuestro potencial como seres humanos.
    Y también creo que esos 3 adoquines preceden a las acciones que te hacen sabio. ¿Podríamos considerar los hábitos como el 4º elemento que materializa los otros 3?

    Felices fiestas a ti y tod@ tus lector@s!!

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Sí, claro que podríamos considerar los hábitos como el cuarto elemento que materializa los otros tres porque es a través del hábito que algo queda incorporado a nosotros y pasa a formar parte de nuestra forma de ser y de vivir.

      Un fuerte abrazo Jesús.

      JM

  • Gina Dorado

    Me agradan estos temas. Me gusta la reflexión. Es la única vía para comparar nuestras acciones. Y es verdad que la nueva modalidad digital la hemos puesto como si fuera real lo que muchos muestran.
    Creo que el leer las escrituras es lo mejor. Nos indica como caminar la vida de acuerdo a las experiencias que muchos tuvieron con Dios como guía. Salirnos de su camino es ir a la deriva.

    Recuerdo siempre este pasaje de JOB 28:28, porque tuve una experiencia con el mismo. Igual que con Isaías 55.

    Gracias por el tema y, muy buena reflexión. Saludos!