Convertir los propósitos de año nuevo en una realidad
Comenzamos un nuevo año y quien más quien menos tiene algún propósito para él, algo que quiere conseguir, algo que quiere cambiar, algo que quiere solucionar.

Yo siempre tengo por costumbre un poco antes de las campanadas hacer un pequeño repaso mental del año, de cómo me ha ido con los propósitos que me había hecho para él, y decidir cuáles son mis deseos y mis propósitos para el año que va a comenzar. Como es natural, no todos los propósitos que me había hecho los he cumplido, y no todos mis deseos se han hecho realidad. Yo creo que esto nos pasa a todos, y es normal que así ocurra porque la vida tiene sus propias dinámicas que en ocasiones dificultan que logremos nuestros deseos y que podamos cumplir con todos nuestros propósitos. Por eso, he decidido no flagelarme ni desanimarme por aquello que no he podido cumplir sino aprender de la experiencia, aplicar ese aprendizaje a los propósitos y deseos de este nuevo año, y centrarme en el lado positivo de lo que sí he conseguido.
Creo que es muy importante comenzar el año con unos deseos y con unos propósitos para él. Esto nos proporciona ilusión y también nos hace avanzar en la vida, crecer como personas, y aumentar nuestras cotas de felicidad. Por ello, una sugerencia que te quiero hacer es que si no tienes unos deseos y unos propósitos para este año 2016, te tomes un momento para pensar qué te gustaría que se hiciese realidad en tu vida en este año, y que anotes en un papel tanto los deseos como los propósitos. Los deseos son lo que quieres que se materialice en tu vida, y los propósitos son lo que vas a hacer para ello. Ambas cosas son importantes, y te diré por qué.
En primer lugar, cuando tenemos definidos de una manera muy clara unos deseos, nuestra mente inconsciente va a ayudarnos a que se hagan realidad ya que enfocará y pondrá ante nuestra atención todas las oportunidades que nos puedan conducir a su materialización. Incluso, si hablamos en términos espirituales o metafísicos, hay un nivel de la mente inconsciente universal que también responde a nuestros deseos. Pero esto sería el cincuenta por ciento del camino, el otro cincuenta corresponde a la acción que nosotros desplegamos, de ahí la importancia de los propósitos, de aquello que vamos a hacer. Cuando estas dos cosas están claramente definidas, son realistas y nos mantenemos en ellas, las probabilidades de logro son muy altas. No digo del cien por cien porque la vida tiene sus propias dinámicas que pueden dificultar nuestros propósitos, pero la probabilidad crece de manera exponencial.
Cuál suele ser el problema que muchas veces tenemos y que nos lleva a que no se materialicen nuestros deseos de año nuevo. Bueno, pues en primer lugar, el hecho de que esos deseos se quedan en el olvido en cuestión de semanas si no de días. El día a día absorbe nuestra atención y nuestro tiempo, y nos olvidamos de nuestros deseos. De ahí la importancia de escribirlos en un papel y tenerlos muy a la vista todos los días. Por ejemplo, podríamos usarlos como salvapantallas de nuestro smartphone o poner post its que podamos ver cada día . El otro problema es la fuerza que tiene el hábito y que nos puede dificultar cumplir con nuestros propósitos. Bien es sabido por todos cómo aumenta en enero el número de personas que se apuntan a un gimnasio, comienzan una dieta o toman alguna otra iniciativa, para en poco tiempo abandonar. Los hábitos tienen mucha fuerza y el cambio requiere de un esfuerzo mantenido durante un tiempo, de constancia y de paciencia. Cuando esto se da, los resultados llegan y éstos nos animan a continuar.
Ahora se abren ante nosotros 366 días en los que vivir con intensidad y con ilusión, en los que ser felices, y en los que trabajar en la materialización de nuestros deseos.
Que tengas un gran año.
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Comentarios
Diego
Gracias por los ánimos que nos inculcas.Este año no he tenido la mejor entrada,sin embargo me siento muy positivo y decidido a cumplir mis deseos .
Juan Manuel Martín Menéndez
Ánimo con todo. Esa positividad y decisión son como los dos esquís que te llevarán hacia tu meta y te ayudarán a sortear las dificultades del camino.
Un fuerte abrazo.
JM