Caminante no hay camino, se hace camino al andar

Si echo la vista atrás y miro lo que ha sido mi vida hasta el día de hoy, veo el camino que he realizado, las tierras por las que he transitado, las cosas que me han ocurrido y las personas con las que he compartido un trecho del camino. Pero sobre todo veo que mi vida se ha ido haciendo y dibujando en el propio caminar.

 

62696841 - trail in doi lang forest, chaing mai, thailand

 

A lo largo de los años he planificado mucho porque ésta es una tendencia que tengo y que forma parte de mi estructura de carácter. Desde pequeño me recuerdo mirando hacia delante y definiendo lo que quería ser y cómo quería que fuera mi vida, haciendo planes, escribiéndolos, y luego pasando a la acción. Sin embargo, la forma que ha ido tomando mi vida ha diferido mucho de mis planes. A lo largo del camino han ido abriéndose vías que no había planificado, ocurriendo acontecimientos que no había previsto y presentándoseme oportunidades que no había imaginado. Y es que la vida real es esto: vías que se abren, acontecimientos que ocurren, oportunidades que se presentan. En definitiva, la vida es lo que te va ocurriendo.

Antonio Machado nos dice en su poema: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Aún así, ¡cuántas veces esperamos a tener todo atado y bien atado para ponernos a caminar, o nos volvemos rígidos en nuestros planes desaprovechando así las oportunidades que se presentan!

En estos momentos estamos viviendo tiempos de cambio que están disolviendo muchas de las estructuras, caminos y formas de vida que habían estado con nosotros durante muchos años. Esto crea en la sociedad no solamente problemas como el del desempleo, sino también mucha ansiedad porque los seres humanos tenemos una necesidad de seguridad. Ahora nos vemos enfrentados a esa verdad que afirma Antonio Machado porque la vida es cambio, porque no hay camino, se hace camino al andar. Ahora más que nunca hemos de interiorizar esta verdad y convertirnos en verdaderos creadores en lugar de imitadores.

El artista que se enfrenta al lienzo vacío siente al mismo tiempo la angustia y la ansiedad de ese vacío pero al mismo tiempo la excitación del potencial, de la aventura, del no saber, del lanzarse al vacío, de crear. Muchos de nosotros, y la sociedad en su conjunto, nos encontramos ahora en ese lugar y, aunque la excitación de la aventura de crear nuestra vida se pueda ver ensombrecida por las dificultades, el miedo y la ansiedad, si la buscamos está ahí porque el alma humana anhela la expresión creativa, la experimentación y el cambio. Es muy importante que conectemos con ese lugar interior porque no sólo nos ayudará a navegar las dificultades y a mitigar el miedo y la ansiedad, sino también a crear lo nuevo en nuestra vida, algo que puede ser extraordinariamente gratificante porque será nuestra propia creación.

Que tengas un gran día.

 

Si este post te ha gustado y te ha resultado útil, por favor, compártelo con tus amigos y con aquellas personas a quienes creas también les puede servir.