Ahora o nunca

 

Hace un par de semanas vi en televisión la película Ahora o nunca (The Bucket List) protagonizada por Morgan Freeman y Jack Nicholson. Es una de esas películas que te hacen reflexionar, en este caso sobre la vida, los deseos y la satisfacción. Freeman y Nicholson encarnan a dos hombres maduros que se encuentran en una habitación de hospital y con un diagnóstico de enfermedad terminal. La perspectiva del final de sus vidas les lleva a pensar en todo lo que habían deseado hacer y no hecho, y a embarcarse en un viaje para hacer algunas de esas cosas que ponen en una lista (The Bucket list).

 

Ahora o nunca

 

Esta película me hizo reflexionar en cuál sería mi “Bucket list” si mañana me diagnosticaran una enfermedad terminal y un tiempo de vida de unos meses. Cuáles son esas cosas que siempre desee hacer y nunca hice, cuáles son aquellas cosas que siempre quise decir y nunca me atreví a hacerlo, qué es aquello que siempre quise saborear y nunca tuve tiempo… Realmente, cuando haces este ejercicio te das cuenta de dos cosas: la primera es que la lista nunca está vacía, y la segunda es que la mayoría de las cosas que contiene son cosas sencillas y al alcance de tu mano. La perspectiva del final pone todo en su justo valor.

Aunque este es un ejercicio que yo ya había hecho anteriormente, la película me volvió a recordar la importancia de mi lista y de no dejarla ahí, a un lado, arrinconada por las responsabilidades, las obligaciones y las cosas del día a día. Me hizo recordar algo que se enseña en los cursos sobre gestión del tiempo: la importancia de diferenciar entre lo urgente y lo importante, y de colocar primero lo importante dentro de tu agenda, y luego acomodar lo urgente porque si no hacemos esto intencionalmente, lo urgente se come nuestro tiempo, y al final nuestra vida.

Así que he decidido incluir en mi lista de propósitos para este año alguna de las cosas de mi “Bucket list” porque, aunque dada mi edad todavía puedo mirar hacia delante y ver tiempo, lo que me da la sensación de que puedo hacer eso más adelante, esto es una ilusión porque ninguno de nosotros realmente sabemos cuánto tiempo nos queda.

Esta semana te quiero sugerir que si no la tienes ya, elabores tu “Bucket list” con todo aquello que un día quisiste hacer pero que no hiciste, con aquellas cosas que te gustaría vivir y con aquello que si mañana te dicen que ha llegado el final, te arrepentirías de no haber hecho. Verás que la mayoría son cosas que son posibles y están en tu mano. Y una vez tengas tu lista, no la pierdas de vista y comprométete con ella porque esa lista eres tú.

Que tengas un gran día.

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  • Paula

    Nunca es tarde para hacer una «bucket list», no importa la edad, condición o situación… Un tema muy importante para recordar… A veces nos centramos en «lo mal que nos va todo» y no nos damos cuenta de que nos podría ir peor (ejemplo: enfermedad terminal), olvidándonos así de disfrutar de la vida. ¡Gracias por tu artículo, Juan Manuel!

  • Javier

    Pensando en esto, he llegado a la conclusión de que mi lista tendría dos partes. Una mirándome a mi mismo, pensando en mi lista ante una situación así y la otra mirando a la gente que quiero y pensando lo que les diría y lo que haría con ellos si supiera que me van a dejar…

    Gracias Juan Manuel

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Buena apreciación Javier. La única manara de saber si las personas a las que queremos nos van a dejar hacer algo es hacerlo y ver qué pasa. Normalmente solemos pensar que van a reaccionar de una manera y luego nos sorprenden. Te animo a tomar el riesgo.

      Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu reflexión Javier.

      JM