Lo realmente importante en la vida

Últimamente ando un poco preocupado con esto del paso del tiempo. Quizá sea que hace poco he traspasado esa barrera psicológica de los 50 años o que veo cómo mis padres y otros familiares están como ellos dicen “en tiempo de descuento”, pero la verdad es que ahora reflexiono más a menudo sobre el tiempo y la importancia de no malgastarlo.

 

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Creo que la vida es muy larga, pero al mismo tiempo se pasa rápido. Ésta es una sabiduría que sólo se adquiere con el paso de los años. Yo empiezo ahora a ser más consciente de esta verdad pero mis mayores hace tiempo que lo son y su recomendación es unánime: no malgastes el tiempo porque la vida se pasa rápido.

Es verdad, si nos paramos a pensarlo, tiempo es lo único que tenemos, y la mayor de todas las responsabilidades es precisamente en qué empleamos nuestro tiempo de vida. Sin embargo, en muchas ocasiones no ejercemos esa responsabilidad y le entregamos nuestro tiempo a mil y una cosas que lo demandan, quedándonos sin él para esas otras cosas que son las verdaderamente importantes.

Se cuenta que un profesor quería enseñar una lección a sus alumnos y les mandó al campo a recoger unas cuantas piedras. Cuando llegaron con ellas, les pidió que las volcasen en un bidón hasta llenarlo; una vez lo hicieron, les preguntó ¿está el bidón lleno? Y todos respondieron al unísono “sí, completamente lleno”. Acto seguido les mandó de nuevo al campo a recoger unos cubos de arena, y cuando llegaron les pidió que volcasen la arena en  el bidón hasta llenarlo; así lo hicieron y comprobaron cómo la arena se metía por los espacios que había entre las piedras. Después el profesor les preguntó ¿Cómo está ahora el bidón? Y todos respondieron “completamente lleno, ahora sí que no cabe nada más”. En ese momento, les mandó a una fuente que había en el patio del colegio para que llenasen unos cubos de agua; cuando vinieron con ellos, les pidió que volcasen el agua en el bidón. Una vez hecho esto, el profesor les preguntó: ¿Qué lección podemos aprender de esto que acabamos de hacer? Y uno de los alumnos dijo: “que siempre hay espacio para algo más”.  Pero el maestro le contestó: “No, la verdadera lección es que si no colocamos las cosas en su orden, no podremos meter todo en el cubo; si lo llenamos de agua, no quedará ya espacio para la arena y para las piedras”.

Siempre me ha gustado esta historia porque nos muestra una verdad fundamental cuando se trata del uso del tiempo: si no colocamos las cosas importantes y llenamos nuestro tiempo de las cosas urgentes, al final, no quedará espacio para éstas. ¿Y cuáles son las cosas importantes cuando de lo que se trata es de nuestra vida? Pues a esto no tengo respuesta; tengo mi respuesta sobre lo que es importante para mí, lo que deseo vivir y de lo que me apenaría al final de mi vida si no lo hubiese vivido. Y esta información la utilizo cada día para tomar decisiones en el uso de mi tiempo pensando siempre en que las piedras grandes van primero, y luego, todo lo demás.

Que tengas un gran día.

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  • Msuricio

    Gracias por sus palabras , me hicieron muy bien