Dotar a tu trabajo de un propósito elevado

 

Ganarse la vida es obviamente un propósito de nuestro trabajo. Para muchas personas también lo es hacer una carrera profesional. Sin embargo, estos no son los dos únicos propósitos que pueden darle sentido al trabajo que hacemos cada día. Esto es algo que saben muy bien todos aquellos que se dedican a profesiones y trabajos de ayuda y bien social. En estos casos es este último propósito el que dota a su trabajo de un gran sentido y el que les proporciona un gran disfrute.

 

Dotar a tu trabajo de un proposito elevado

 

En ocasiones he utilizado alguna vez en mis programas y conferencias una historia que ilustra esto muy gráficamente. Se trata de un hombre que pasa por una calle donde hay una obra en la que están trabajando un grupo de obreros. Se acerca a uno de ellos que no parecía estar disfrutando mucho de su trabajo y le pregunta qué está haciendo, a lo que este le responde: Pues no lo ve, estoy poniendo piedra sobre piedra”. Camina unos pasos y le hace la misma pregunta a otro que parecía un poco más animado, a lo que este le responde: “Pues estoy haciendo una pared”. Camina otros pasos más y ve a otro obrero que parece muy contento y animado, e intrigado le pregunta: “¿Qué está haciendo usted?” a lo que el obrero le responde: “Estamos construyendo una catedral”.

El disfrute en nuestro trabajo no solamente tiene que ver con lo divertido que puede ser o lo bien que nos lo pasamos; el propósito humano y el sentido también son fuente de satisfacción y disfrute porque hacen el trabajo gratificante desde un nivel más interno y más profundo de nuestra naturaleza humana.

En este sentido, la pregunta que te hago es ¿cuál es el propósito y el sentido que tiene tu trabajo más allá de ti mismo? O mejor aún, ¿cuál es el propósito y el sentido más elevado del que puedes dotar a tu trabajo?

Que tengas un gran día.

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